El descubrimiento del VPH como agente causal del cáncer cervical
En contra de la opinión predominante en los años setenta, Harald Zur Hausen postuló el papel del VPH en el cáncer de cérvix, el segundo tumor maligno más común entre las mujeres. Su teoría asumió que las células tumorales, si estaban infectadas por un virus oncogénico, podrían portar el ADN viral integrado en su genoma. Así, los genes del VPH que facilitaban la proliferación celular, debían ser detectables mediante el hallazgo de células tumorales que portaban este ADN viral. Harald zur Hausen defendió esta idea durante 10 años, dedicándose a la investigación y determinación de estos viruses, con la dificultad añadida de que solo algunas partes del genoma viral se integraban en el genoma de la célula huésped.
La importancia del descubrimiento
El VPH representa un problema de salud pública importante. Más del 5% de todos los cánceres a nivel mundial se asocian con la infección persistente por este virus. La infección por VPH es la enfermedad de transmisión sexual más común, afectando al 50-80% de la población. De los más de 100 tipos conocidos de VPH, cerca de 40 afectan al tracto genital, y de estos, 15 se asocian con el cáncer de cuello de útero. El VPH está presente en el 99,7% de los cánceres cervicales confirmados histológicamente. Harald zur Hausen reveló nuevas propiedades del VPH que posibilitaron el entendimiento del mecanismo de acción, de la carcinogénesis inducida por este virus y del papel de los factores de riesgo ante la persistencia del virus y la transformación celular. Logró aislar dos cepas del virus del papiloma humano implicadas en el 70% de los tumores de cuello del útero (VPH 16 y 18). Sus descubrimientos han permitido el desarrollo de la vacuna contra el papiloma humano, un cáncer que registra cada año casi 500,000 casos nuevos y alrededor de 250.000 muertes. |